Entre la libertad plena y la cárcel existe un abanico de medidas intermedias que el CPP bonaerense autoriza cuando los riesgos procesales pueden neutralizarse por medios menos gravosos. Conocerlas y pedirlas bien es tarea de la defensa.
El menú de alternativas
Arresto o detención domiciliaria, con o sin monitoreo electrónico (tobillera); presentaciones periódicas ante autoridad; prohibición de salir del país o de acercarse a determinadas personas; y cauciones juratorias, personales o reales. Pueden combinarse según el caso.
Qué hay que acreditar
Que la alternativa neutraliza el riesgo invocado: un domicilio verificable con informe socioambiental, un referente responsable, arraigo laboral y familiar, y la viabilidad técnica del monitoreo. El pedido genérico fracasa; el pedido con legajo armado, no necesariamente.
El monitoreo electrónico
La tobillera permite controlar la permanencia en el domicilio en tiempo real y ha ampliado en la práctica el universo de morigeraciones concedidas. Su disponibilidad depende del dispositivo estatal, lo que a veces demora efectivizaciones: esa demora también es materia de planteo.
Revisión permanente
Las medidas de coerción son siempre provisorias: lo denegado hoy puede concederse mañana con nuevas circunstancias. La defensa activa revisa periódicamente la situación y replantea cuando el escenario cambia.